Mujercitas; una adaptación de la directora de cine Greta Gerwin (2019) basada en la novela, del mismo nombre, de la novelista y cuentista estadounidense Louisa May Alcott; narra a manera de crónica la adolescencia y la adultez temprana, de la misma escritora junto con sus hermanas a través de la Guerra civil Estadounidense , también llamada guerra de secesión (1861-1865). Históricamente, el vestuario y la indumentaria a partir de esta década (1860-1870) cambia, acomodándose así al surgimiento de la clase media producto de la revolución industrial, y a la crudeza, cada vez mas sugerente, de la guerra (este último aspecto es obviamente distinguible en Estados Unidos).
Es Importante remarcar la aparición de la casa de diseño de Charles Frederick Worth, personaje que, es considerado uno de los pioneros de la moda como la conocemos hoy en día.
Pero bueno, dejemos el palabreo, y desglosemos un poco el vestuario de este filme ganador al premio de la academia por mejor diseño de vestuario.
Uno de los aspectos mas llamativos de esta película, es la ambientación; ya que, en numerosas ocasiones los extras, poseen vestidos mucho mas adecuados a la silueta establecida, si bien, esto puede verse como un punto para poder distinguir a los personajes principales de las escenas en cuestión, la realidad es que terminan siendo opacados y debemos tomar en cuenta que, tanto en la novela, como en el momento en que estos actos tuvieron lugar, no fue así. Como amante de la historia, esto puede llegar a resultar decepcionante, puesto que se anteponen las voluntades creativas (mucho mas estereotípicas) que la realidad.
“Quería un diseño fuerte y auténtico, que pareciera ropa del día a día, y no disfraz, esto ha ayudado a que el vestuario resulte moderno” Greta Gerwin.
Estas fueron las declaraciones de la directora del filme. Es interesante, observar como la necesidad desesperada por conectar con la audiencia supusieron la existencia de contradicciones tan marcadas.


Teóricamente, las hermanas March, a través de la guerra de secesión, surcan una serie de dificultades económicas. Esto, no es precisamente evidente dentro de la película; ya que las clases bajas tenías de uno a tres “outfits” y, podemos notar cómo nuestras actrices principales no dejan de cambiarse de ropa. Esto, me parece tanto una contradicción en la historia, como en el diseño general del vestuario. Como pueden ver en las imágenes, la silueta, tendía a ser bastante “inflada”, circular o pomposa, estas formas eran capaces de lograrse con la utilización de la “crinolina” (que, para las clases mas bajas solía ser mucho mas simple, pero accesible) y el corsé (que, tenía distintas formas de confeccionarse según las necesidades de la usuaria, por ejemplo: deporte, labores domésticas, etc).
Es cierto que en los estratos sociales mas bajos esto era un lujo, pero todas las clases a través de la historia han tenido la particularidad de querer adaptarse a la silueta que “está de moda” poniendo toda su creatividad para que el vestido tenga alguna clase de vuelo y esponjosidad Me parece un poco imperdonable que no agregaran un mínimo volumen a las faldas de la familia March. Aquí excluyendo toda la elección de vestuario de Amy, que, desde el primer momento tuvo muchísima mas precisión histórica.

Algunos aspectos de la indumentaria que disfruté cuando vi la película fue el vestuario masculino (en ciertos momentos), la estética de la tía Martha que me pareció bastante aceptable, las breves apariciones de descendientes afroamericanos, los vestuarios de los extras y la utilización de las telas mas “baratas” que solía usar la clase baja
El cabello
El cabello, no solamente en el siglo XIX, si no, a través de toda a historia de la indumentaria, juega un papel fundamental para la sociedad de antaño. La estilización (en muchos casos exagerada) del pelo, no solamente estaba asociado a la esteticidad, si no a la higiene (tenemos que recordar, que, las personas no se “duchaban” tan a menudo). Entre 1860-1870 la carta de peinados y tocados para la cabeza (como bonetes, mas que todo) era extensa y accesible para todos los miembros de la sociedad. Esta iniciativa para darle un tono mas moderno al peinado y a la estética, no es 100% historically accurate.



Los vestidos de gala
En estos tiempos, con la aparición de la casa de diseño Worth (que mantuvo una asociación con la emperatriz de Francia) los vestidos son típicamente excesivamente ornamentados, con los hombros hacia abajo y con una falda prominente. En la película, el vestido (y todos los outfits) de Beth, parecen de baja calidad, mi teoría para esto es que invirtieron en la cantidad y no en la calidad.

Es importante destacar, que la cintura se ve mas pequeña por el volumen de la falda (que tiene por debajo una crinolina), y no por el corset.

La falta de detalles en el busto, me parecen el elemento que fuerza a que las escenas consiguientes, parezcan una feria de disfraces.
Los colores
La paleta de colores utilizada durante la guerra, es, sombría, abunda en colores crema, rojos profundos, marrones específicamente para las clases bajas. Entiendo que intentaron individualizar a cada protagonista asignándole cierta paleta de colores; pero, esta organización genera una contradicción a nivel de la trama ya que; si se supone que estaban atravesando una crisis económica familiar ¿Por qué razón son capaces de costear telas de vivos colores? Que, también son típicas de 1850.

Esta es una imagen de un fashion plate de la década de los 50s (1850) en donde podemos observar la viveza de los colores, que aún así, poseen un carácter mas sombrío (como producto de la contaminación por la revolución industrial, la paleta de colores de mitades de siglo hacia adelante cambia y se asienta en los tonos mas fríos).
Las telas
Uno de los aspectos que mas disfruté fue la selección de telas, en ciertas escenas es evidente el uso de telas mucho mas baratas como el Osnaburg, el Fustian el Linsey-woolsey
Y el Calico (estampado), telas mucho mas baratas que, hacen breves apariciones y le brindan a la historia un poco mas de credibilidad. Siento que en ciertos momentos se quedaron cortos con la selección de telas mas baratas por la misma razón de que la vestimenta se vea mas moderna.
No quiero alargarme con este análisis, aunque quedan muchas cosas mas por profundizar. En conclusión, en mujercitas, el vestuario no es 100% historically accurate, aunque tiene diversos momentos de disfrute y precisión con la era que intentaron recrear.
Opino que en lo que a dramas históricos respecta, es vital tener un vestuario y una paleta de colores adecuada para verdaderamente viajar en el tiempo, la interpretación y/o alteración de la indumentaria de la época no siempre está mal, aunque los y diseñadores, deberían ser los precursores de nuestra historia; si su intención era modernizar al siglo XIX no hicieron un mal trabajo, aunque ubicar esta historia en una época definida me resulta difícil debido a la cantidad de contradicciones que posee la selección de vestuario. A continuación, dejaré algunas imágenes de mis outfits favoritos por su precisión histórica y fotos de la época.
¡No me queda nada mas que agradecerles a las editoras de universos paralelos por prestarme este espacio, y desearles lo mejor!
¡Pueden encontrarme en Instagram como @auyan.tepuy.art!
Un artículo esrito por Claudia Meléndez



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